Si quisiéramos reproducir en casa el ambiente en el que crecen las plantas de interior en estado silvestre, tendríamos que mudarnos, ya que las condiciones requeridas nos resultarían insoportables. Pero, sin duda, conocer el hábitat original de una planta permite entender y satisfacer algunas de sus necesidades de forma que logren adaptarse a las características de la mejor manera posible.

La mayoría de las plantas de interior proceden de tres tipos principales de clima: tropical, semidesértico y mediterráneo.

Selva tropical

Las principales zonas de selva tropical se encuentran en el sudeste de Asia, el nordeste de Australia, Africa ecuatorial y el centro y el sur de América, donde la combinación de altas temperaturas con
un alto grado de humedad y lluvias abundantes favorece la aparición de una masa vegetal muy variada.

Enredaderas como Epipremnum, Monstera y Philodendron trepan hacia el dosel de los altos árboles, por lo que en casa requieren mucho espacio, así como el soporte de un tutor de musgo o una espaldera.

Philodendron

Philodendron

Las ramas de los árboles, a menudo recubiertas de musgo, suelen albergar gran número de epífitas (plantas no parásitas que prefieren vivir por encima del nivel muy competitivo del suelo).

Entre éstas hay gran cantidad de especies que se cultivan como plantas de interior, como los helechos, las orquídeas y la mayoría de las bromcliáceas, como Aechmea, Billbergia, Tillandsia y Vriesea, que se pueden colocar sobre una corteza o unos cestos especiales para interior.

El sombrío nivel inferior del bosque tropical, protegido del sol por el frondoso manto vegetal, es el hábitat natural de plantas de hoja como Aglaonema, Anthurium, Calathea Dieffenbachia y Syngonium, que en casa requieren un ambiente húmedo y fuera del sol directo.

Semidesértico o árido

Los hábitats semidesérticos se encuentran en diversas regiones del sur de África, el sudeste de Estados Unidos, México y Sudamérica.

Estas regiones secas y soleadas, que resultan tan abrasadoras de día como terriblemente frías durante la noche, cobijan una enorme cantidad de plantas, como Aloe, Crassula, Euphorbia, Haworthia, Kaanchoe y muchos cactos, como Echinocactus, Ferocactus, Mammillaria, Opuntia, Oreocereus y Rebutía.

La mayoría de los cactos y suculentas que necesitan calor y sequedad han de colocarse en alféizares soleados o lugares similares del resto de la casa.

cactus - tusplantasdecasa.com

cactus, una gran opción que requieren pocos cuidados

Sin embargo, los cactos epífitos, como Rhipsalis y Schlumbergera, de Brasil, y Epiphyllum, de México y Centroamérica y Antillas occidentales, habitan en los bosques, por lo que no toleran una exposición demasiado prolongada al sol estival.

Clima mediterráneo

Entre estos dos extremos se hallan aquellas regiones de clima mediterráneo caracterizado por veranos cálidos y, por lo general, secos, e inviernos frescos y a menudo húmedos, como en la cuenca mediterránea, Sudáfrica, el sudeste de Australia, algunas zonas del sudoeste de Estados Unidos y el centro de Chile.

Pelargonium - tusplantasdecasa.com

Pelargonium

Son muchas las plantas de interior que proceden de estos lugares, como Boronia, brezos de El Cabo, Euryops, Myrtus, Pelargonium, Prostanthera, Streitzia y diversas palmeras.

En un ambiente interior requieren un lugar soleado y cálido, y un riego periódico.

Plantas de Interior y Luz natural

Para la mayoría de las plantas de flor, desde las estacionales como Cyclamen a las exóticas como Bougainvillea, la luz constituye un factor esencial, con independencia de su origen o sus exigencias de calor y humedad.

Asimismo, hay también plantas de flor procedentes de regiones de Europa de clima templado, como la campanilla blanca y las prímulas, que poseen una gran resistencia y se pueden plantar en el exterior una vez terminada la época de floración.

Las plantas poseen una gran capacidad de adaptación y sobreviven en hábitats muy variados entre sí. Atrévase a cultivarlas en el interior de su casa: pueden resistir condiciones adversas, si no son muy severas o permanentes.